APERTURE SCIENCE LOS ARCHIVOS SECRETOS CAPÍTULO IV: UNA OBRA COLOSAL
He tratado de reconstruir de la manera más aproximada posible, con los datos que he recopilado, la historia de Aperture Science y de su propietario, de la manera más completa y ordenada posible, pero sabiendo que existen lagunas que aún no sé rellenar.
Toda gran empresa tiene unos comienzos modestos, es este caso el proyecto que su creador tenía en mente fue posible gracias a la fortuna ganada con la venta de algo tan simple como cortinas de baño como he explicado en el capítulo II. Así, Cave Johnson pudo poner en marcha su sueño de reconvertir su empresa en un centro de investigación y saber... y seguir ganando más dinero.
Comenzó cambiando de nombre a su empresa, Aperture Fixture se convirtió en Aperture Science aunque también figura en muchos sitios como Aperture Laboratories, nombres en todo caso más acorde con sus pretensiones. Adquirió una antigua mina de sal en Alto Michigan, en la que podía disponer del espacio necesario para desarrollar su proyecto a buen recaudo de miradas indiscretas, es decir bajo tierra. La siguiente imagen reproduce un periódico de la época que se hizo eco de la noticia.
El hecho de concebir un complejo como aquel, completamente subterráneo da una idea de cómo era la mente que lo planeó y del hermetismo que rodea a la empresa. Más aún si tenemos en cuenta que curiosamente la obra, que se desarrolló durante años en sucesivas fases adaptando las antiguas instalaciones, comenzó a ejecutarse desde los niveles más profundos (y quizá ahondando aún más), nada menos que a unos 4.400 m de profundidad y de ahí hacia arriba.
Se construyeron los correspondientes laboratorios para los diferentes ámbitos de la ciencia que Aperture Science abarcaba, que eran realmente diversos: zonas de pruebas, oficinas, áreas de descanso, los imprescindibles elevadores para conectar distintas zonas entre sí y con la superficie, una auténtica ciudad subterránea. Es difícil realmente hacerse una idea de las dimensiones que tenía todo el complejo y de la cantidad de trabajadores que las ocupaban, pero por lo descrito por los entrevistados eran realmente gigantescas, distribuidas en nueve ejes de desarrollo que posiblemente no dejaron de crecer desde su inicio.
Una de las áreas que más espacio ocupaba era la destinada a la investigación de la tecnología de portales. Las cámaras de pruebas y las áreas de observación y control que las acompañaban se encontraban inicialmente ubicadas en enormes estructuras metálicas esféricas dentro de los antiguos pozos de perforación de la mina.
Mientras tanto, alguien que pasease por la superficie tan solo vería un recinto vallado de poco más de 1 Ha con un puesto de vigilancia con una barrera y unas pocas naves (en realidad prácticamente vacías) y un parking no demasiado grande, en todo caso claramente insuficiente (el 90% de las plazas también se encontraban bajo tierra).
Portal, los nombres y logos son marcas registradas de Valve Corporation.



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